«Mis pensamientos distan de los vuestros»

Del contraste entre los criterios de los hombres y los de Nuestro Señor al elegir a su primer vicario, sacamos una lección importante: el juicio humano yerra fácilmente al considerar las obras divinas, si no está amparado por la gracia.
Estudio de la doctrina católica: ¿opción o deber?

En esta vida siempre tenemos algo nuevo que aprender sobre la doctrina católica. Por encima de las preocupaciones cotidianas, nuestra atención y nuestro corazón deben aplicarse en empaparnos de ella.
Conversión: una iniciativa de Dios

A fin de atraernos a la santidad, la Divina Providencia envía una gracia especial de conversión; en la coyuntura actual, la humanidad necesita de este auxilio para cumplir los planes que Dios tiene para ella.
Revolución y contrarrevolución del corazón interior

Ya en la Antigüedad, el corazón simbolizaba la médula de la personalidad humana. Entre los griegos, por ejemplo, abarcaba la razón o las emociones, y entre los romanos ya existía la asociación del corazón al amor, así como al valor, puesto que a los soldados se les condecoraba con corazones de bronce por sus actos […]
La conciencia- «En esto sabremos quien somos realmente»

Hay una sola vestidura digna con la que, si queremos ir al Cielo, debemos presentarnos ante el divino Juez. ¿Cuál será y cómo adquirirla?
María Santísima: cumbre de los milagros de Dios

En la bula en la que declara el dogma de la Inmaculada Concepción, Pío IX enaltece los incontables privilegios y virtudes de Nuestra Señora, consciente de que nada es suficiente para exaltar a aquella que es superior a toda alabanza humana y angélica.
Algunos sofismas del mundo contemporáneo

Muchos fabrican falsos silogismos con la explícita intención de engañar. Sin embargo, más nocivos son quienes se transforman en propagadores del error sin percibirlo. ¿Estaremos nosotros en esta triste situación?
La Teología y el Amor a Dios – La fe en busca del entendimiento

¿El conocimiento y la virtud son independientes? Bernardo de Claraval nos recuerda que sin una profunda fe en Dios, alimentada por la oración y por la contemplación, los estudios teológicos corren el riesgo de ser un vano ejercicio intelectual.
¿Cómo ha llegado la Biblia hasta nosotros?

No se conservan los originales, ni muchas de las copias siguientes, de los setenta y tres libros de la Biblia. Entonces, ¿cómo puede haber llegado hasta nosotros intacta la Palabra de Dios contenida en ellos?