14 de junio – San Eliseo – Otro Elías

Más de dos milenios después, ¿en qué nos concierne la historia de San Eliseo? En todo. Él es para nosotros un hermano mayor que nos ha precedido en el camino de la esclavitud a María.
Santiago el Menor, apóstol y obispo de Jerusalén – Espejo de Cristo

Pariente del Salvador, lo imitó en su fidelidad y en su inmolación, convirtiéndose, en definitiva, en una imagen viva del divino Maestro.
Venerable María Teresa González-Quevedo y Cadarso – Teresita, sagrario vivo de María

Una existencia breve, intensa, generosa. Su amor a la Santísima Virgen, llevado hasta las últimas consecuencias, la hizo una verdadera hija y espejo fiel de su Madre virginal.
San Juan Ogilvie – Mártir de la fe, del papado y del celibato sacerdotal

En el peligro, un águila audaz; en el apostolado, un celoso pastor; en el tribunal, una prudente serpiente; en el tormento, un sereno cordero; en el cadalso, ¡un león indómito!
Beata Ana Catalina Emmerick – Esposa de Cristo crucificado

Atravesada por lo extraordinario de principio a fin, la vida de la Beata Ana Catalina Emmerick, además de estar impregnada de revelaciones y carismas maravillosos, brilla por su identificación con la pasión de Nuestro Señor Jesucristo en su Iglesia.
Beato Enrique Suso – Un amigo de la cruz

Un santo poco corriente, tanto para nuestra época como para la suya, este dominico alemán soportó terribles dolores físicos y morales, aliviados únicamente por especiales gracias del Cielo.
Venerable Teresa de San Agustín – Una carmelita de fábula

Nacida de nobilísimo linaje real, Madame Luisa se hizo esposa de Cristo, convirtiéndose así en una princesa de magnificencia superior.
Santa Catalina de Alejandría – Virgen sabia y aguerrida

Despreciando los títulos temporales en favor de los eternos, Santa Catalina se enfrentó a los enemigos de la fe, resistió en las disputas, sufrió la prisión, conservó su virginidad y se mantuvo firme en sus convicciones.
El sacerdocio, antes y después de Cristo

Parecería imposible que hubiera mayor sublimidad que la del sacerdote de la antigua ley: ser el puente entre lo finito y el Infinito, entre el tiempo y el Eterno, entre lo miserable y la Misericordia. Pero las manifestaciones de la dadivosidad divina siempre se superan…
El patriarca Abrahán – Confianza contra toda esperanza

Cerca de cuatro mil años nos separan del patriarca Abrahán. No obstante, como ocurre con las almas justas, su memoria perdura a través de los siglos y constituye un ejemplo de fe y de entrega incondicional a los planes de Dios para todos los tiempos.