Un mensaje recibido con amor y adhesión

Mientras anunciaba en Portugal el triunfo de su Inmaculado Corazón, la Santísima Virgen ya preparaba en Brasil la ejecución de ese grandioso y profético designio. Para ello, eligió a un niño. Cierto día, Plinio se encontraba en la clase de gimnasia en el Colegio San Luis, donde estudiaba,1 y se fijó en los bonitos bambúes […]