No podemos ocultarlo más: ¡Él es Dios!

Casi cuatro siglos habían pasado y los cristianos no osaban llamarlo Dios. Hasta que, entre luchas y persecuciones, los Padres Capadocios dieron testimonio de la divinidad del Paráclito.
San Miguel Arcángel – El protector de la Santa Iglesia

Siempre de un celo extremo en defensa del honor divino, San Miguel nunca deja, asimismo, de proteger al Cuerpo Místico de Cristo, sobre todo en los momentos de mayor peligro.