Pentecostés- Escojamos también la mejor parte

No existe una tercera vía: o elegimos la de Babel o la de Pentecostés.
«No se turbe vuestro corazón»

En la hora suprema de la despedida, el Señor nos hace una revelación profundísima y misteriosa, capaz de llenarnos de confianza.
Una oración para restaurar la Inocencia

Del alma inocente del Dr. Plinio, brotó una oración destinada a atravesar los siglos, siendo consuelo para los abatidos, faro de seguridad para los desorientados, visión grandiosa para los que desean elevarse por encima de la banalidad de nuestros días.
¿Por qué leer la Biblia?

Leer la Biblia es acoger una palabra que enseña, deleita y conmueve. Santo Tomás señala que la Escritura guía a la vida de la gracia, la justicia y la gloria.
El misterio de la conversión: por qué las almas se apartan del pecado y se vuelven hacia Cristo

La conversión no es un simple esfuerzo moral humano, sino un levantarse del pecado causado por la gracia de la conversión, iniciativa soberana de Dios. El alma no puede devolver por sí misma la vida sobrenatural perdida; necesita que Dios infunda de nuevo la gracia, ilumine, ordene la voluntad y perdone la pena eterna.
Cuando me distraigo, ¿mi oración pierde su valor?

Cuando nos distraemos en la oración, ¿pierde valor ante Dios? La respuesta es clara: no. La Iglesia enseña que el mérito de la oración depende principalmente de la intención del corazón y del amor con que se dirige a Dios, no de la ausencia total de distracciones. Incluso en medio de pensamientos dispersos, perseverar en la oración fortalece la vida espiritual y atrae gracias abundantes. Aprende cómo enfrentar las distracciones y mantener la unión con Dios en cada momento.
Moral…, ¿manipulada?

Comportamientos comunes, a los que a menudo no les damos la más mínima importancia, pueden influir profundamente en la formación de nuestra moral…
Conversión: una iniciativa de Dios

A fin de atraernos a la santidad, la Divina Providencia envía una gracia especial de conversión; en la coyuntura actual, la humanidad necesita de este auxilio para cumplir los planes que Dios tiene para ella.
Correspondencia generosa al Espíritu Santo

Con razón, afirma San Bernardo: «Al venir a Ella el Espíritu Santo, la colmó de gracia para sí misma; al inundarla de nuevo el mismo Espíritu, Ella se hizo superabundante y rebosante de gracia también para nosotros».
Consideraciones sobre el Sagrado Corazón de Jesús – «Hijo mío, dame tu corazón»

Horno ardiente de caridad, tan necesitado como dadivoso, el Sagrado Corazón de Jesús espera de cada hombre por Él redimido un «sí» a su llamamiento.