No podemos ocultarlo más: ¡Él es Dios!

holy spirit stain glass in st. peter's basilica, rome

Casi cuatro siglos habían pasado y los cristianos no osaban llamarlo Dios. Hasta que, entre luchas y persecuciones, los Padres Capadocios dieron testimonio de la divinidad del Paráclito.

Y Jesús se compadecía de ellas…

Foto: Reprodução

No son pocos los que sacrificaron su propia vida a lo largo de la Historia, por Dios o por un ser querido. Pero por un enemigo, ¿quién estaría dispuesto a hacerlo? Es lo que Jesús hizo para salvarnos a cada uno de nosotros.