Cuando me distraigo, ¿mi oración pierde su valor?

Cuando nos distraemos en la oración, ¿pierde valor ante Dios? La respuesta es clara: no. La Iglesia enseña que el mérito de la oración depende principalmente de la intención del corazón y del amor con que se dirige a Dios, no de la ausencia total de distracciones. Incluso en medio de pensamientos dispersos, perseverar en la oración fortalece la vida espiritual y atrae gracias abundantes. Aprende cómo enfrentar las distracciones y mantener la unión con Dios en cada momento.
La Sagrada Escritura – El Libro escrito por Dios

Tras acaloradas controversias, oscuras traducciones, inexplicables mutilaciones, pérdidas y falsificaciones, la Obra de las obras, bajo la maternal custodia de la Santa Iglesia, ha llegado hasta nosotros.
Llamados a ser corredentores: Nuestra participación en la Misión de Redención de Nuestro Señor

¿Necesita el Hombre-Dios colaboradores que completen su pasión? ¿Realmente podemos consolarlo en sus dolores, incluso viviendo siglos después de su ascensión al Cielo?