Santas… ¡miserias!

Dios no quita las miserias, sino que santifica al miserable. De esta manera, la obra de la gracia brilla más que si incidiera sobre alguien exento de defectos. «¿Es que Dios nunca me va a tomar en cuenta?». Pregunta que de vez en cuando surge impetuosa en nuestro interior, especialmente en los períodos en los […]